Amanece Rambo. Anochece Terminator. Sangra el control remoto. La tele viola a mansalva. Abuelas colapsan en el acto de tejer un escarpin. Párvulos descreen del osito y prueban de patearse sin asco la cabeza. La alternativa de ser neutral no existe. Cómplices visuales del crimen serial colaboran en las degollinas desde su casa. No hay excusas. Quien cayó en adicción sabe de que va. En cinco de cada diez cambios de canal se viola, se humilla, se mata, y así. Ningún gesto es inocente. Gatillar un control remoto es un acto moral. De no reaccioanar lo tenebroso se acuesta con nosotros en las neuronas. Si no se pulsa el escape la secuencia del crimen contará también con uno. Basta imaginar que lo que se mira es real. Ahora imagine que está en su silla, cómodo, comiendo pizza ante igual violación, crimen o castigo? No hay inocencia que valga. Usted también deberá pasar a declarar.¿Cuál es su nombre? Su documento, por favor…
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pm dijo: 20 Nov 2007 - 10:26
William S. Burroughs
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