El hombre ha terminado por saber que el mundo no es serio. Durante siglos lo sospechó y la ristra de mártires que hubo por irse de boca y propagar la mala nueva. Pero hoy, con la realidad desnuda corriendo a raudales delante de los ojos de cualquiera, la gente, como el pensador de Rodin, lo tiene más que meditado. Cuando toman el periódico descreen de las portadas y de modo cómplice, aunque distante, se internan en esa versión ilusoria de lo ocurrido en el día. Esta sensación ya alcanza a los jóvenes. Incluso a los niños. Santiago Kovadloff me confesó haber quedado deslumbrado, y a la vez patitieso, cuando su hija, en tono de pregunta, le arrojó este piedrazo: “Papá….¿la vida es más o menos, eh ? “. Los bambinos Cioran ya nos pisan los pies.
Tags:Editorial
Puede dejar un comentario, o hacer un trackback desde su sitio.